Celos en la pareja

Los celos son un sentimiento bastante frecuente sobretodo en las personas sufridoras, inseguras o con tendencia a desconfiar. Se puede considerar como celos “normales” cuando no alteran el bienestar de la persona que la sufre o de las personas de su alrededor, especialmente la pareja.

Pero hay unos celos patológicos que se manifiestan como una preocupación constante y dudas sobre la fidelidad de la pareja. En la mente de la persona que sufre los celos aparecen constantemente pensamientos sobre la posible infidelidad de la pareja a la que someten a intensos interrogatorios en un intento de comprobar que sus sospechas no son ciertas, aunque con el tono del interrogatorio parece que busque la conformación de sus sospechas.

Cualquier cambio en la rutina de su pareja, cualquier incidente que la pareja haya vivido i no haya comentado, cualquier objeto nuevo que haya adquirido la pareja (sobre todo de estética: perfume, ropa, joyas…) serán interpretados como evidencias irrefutables de que la pareja está engañando y siendo infiel. E insistirá con preguntas y acusaciones hasta que la pareja “confiese”.

La gran mayoría de las veces no existe infidelidad y la pareja sufre innecesariamente un acoso psicológico continuo, basado en acusaciones infundadas, interrogatorios y exigencias para limitar su comportamiento hacia otras personas, sus actividades fuera de casa , su forma de vestir, etc..

Tanto el celoso patológico como su pareja sufren muchísimo. Es un problema que si no se resuelve, suele acabar con una ruptura o en una relación muy insatisfactoria.

Con ayuda profesional el celoso patológico puede mejorar en seguridad y aprender patrones de comportamiento más eficaces y sanos.