Trastornos de conducta alimentaria inespecíficos

Los trastornos alimentarios más conocidos actualmente son la Anorexia y la Bulimia Nerviosa, que son también los mejor definidos, y por tanto, más fáciles de detectar.

Lamentablemente, la mayor parte de las personas que sufren trastornos alimentarios no presentan un cuadro tan claro, sino que pueden tener síntomas menos intensos o combinar síntomas anoréxicos y bulímicos. Por eso, estas personas raramente se dan cuenta de que sufren una enfermedad.

Las características principales en estos trastornos son:

1) se da demasiada importancia a la imagen y al peso corporal.

2) se dedica un gran esfuerzo a controlar el peso corporal ya sea con dietas restrictivas, haciendo ejercicio físico, utilizando diuréticos o purgantes, etc.

Normalmente estas conductas se intercalan con periodos de total descontrol, con atracones, desidia y desesperanza, que culminan en sentimientos de culpa y auto desprecio.

Algunas personas consiguen mantener un peso más o menos constante. Otras veces van perdiendo peso gradualmente hasta el límite de provocar una Anorexia Nerviosa, o van aumentando de peso hasta llegar a la obesidad. Pero lo más frecuente es que se alternen periodos de aumento de peso con otros de pérdida, en una especie de“Síndrome de Yo-Yo”.

Los factores psicológicos son muy importantes en la aparición y mantenimiento de estos trastornos: hábitos alimentarios erróneos, padres con obesidad, presión social, trabajos de riesgo, conflictos emocionales, inseguridad sexual…

El tratamiento se basa principalmente en la reeducación de hábitos alimentarios y en la mejora de la autoestima y de los valores sobre la imagen corporal.